sábado, 3 de agosto de 2013

¿AMOR O COSTUMBRE?




El amor es uno de los pocos temas que es universal, que todos creen saber de lo que hablan y tratan de explicarlo, aunque la mayoría de  las veces cuesta entenderlo. Muchos dicen que es intenso, hermoso, sufrido, en fin que es una continua lucha y pasión desenfrenada,

sin embargo considero que muchas de las parejas de hoy en día ya no viven juntos por amor, sino que la costumbre de estar juntos, el depender del cariño del otro , que la otra persona te conozca más que a ti mismo, prácticamente eso importa  más que el esfuerzo por buscar el amor y la dicha que le podría proporcionar,  por lo mismo se quedan en la cuerda floja por el miedo de caer en el abismo de la soledad,  ya que a pesar de que no se sienta amor la otra persona los conforta con su compañía.
Hoy en día a pesar de que se diga que la juventud tiene las relaciones cortas y que si se encuentra a una persona que pueda brindar  una relación estable es tener mucha suerte, esas palabras son las causantes del miedo  en los jóvenes, a tal punto que los que  tienen relaciones son condenados a continuar con ellas, también guiados por la  costumbre de tener quien los escuche, alguien que se preocupe por ellos, hasta en ocasiones solo uno de los individuos hace permanecer la relación, mientras que el otro solo sigue la corriente, todo eso los deja perplejos, sin capacidad de decisión, lleno de miedos, a tal grado que olvidan sus deseos por sentir seguridad.
El temor de no encontrar la persona indicada y vagar buscando a “la media naranja”  logra que vivan en la incertidumbre y siguen viviendo en una rutina vacía,  no encontrando nada en el que está a su lado, perdiéndose lo más esencial en los seres humanos, el amor ...sólo por la costumbre de ser dos.
Lo más común que sucede, es que a los matrimonio con hijos, no se atreven a buscar esa dicha del enamorado para no  lastimar, perjudicar y traumatizar a los hijos con la separación  de los padres, sin darse cuenta que muchos de esos niños preferirían mil veces que sus padres no estuviesen juntos, que verlos discutir, puesto que muchos matrimonios llegan a odiarse por haberse permitido llegar tan lejos, de constituir una “familia” sin amarse, o mucho se amaron tanto que pensaron que nunca llegarían al punto de perder la pasión que sentían , no obstante olvidaron alimentar la relación con el elemento sorpresa , que ningún día sea igual al otro , el decirse lo que se querían , en fin en expresar y luchar por el .
La costumbre mantiene relaciones que se perdieron con el tiempo, mantiene lazos que ya parecen solo contratos indestructibles por la incapacidad de escoger lo que se quiere por encima de todo sin importar el resto.
¿Será que el miedo, la inseguridad y el tiempo nos robaron las ganas de luchar por nosotros ?

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